Entrevista a la artista Cristina Ramírez


Cristina Ramírez es una joven artista que reside en Granada y que actualmente, y hasta el próximo 26 de junio, presenta en el Palacio de los Condes de Gabia (Granada) la exposición “Nueve ángulos”, compuesta por una serie de dibujos de pequeño y gran formato en tinta china negra sobre papel, así como una intervención mural.
Vista-de-sala-Nueve-angulos

Hace unas semanas tuvimos ocasión de charlar con ella largo y tendido, y como resultado de la conversación se gestó la intensa e interesante entrevista que a continuación os presentamos, sin más preámbulos:


Desde tu experiencia ¿Qué papel juegan los medios de comunicación y las redes sociales en la divulgación del arte?

Para mí la función de los medios y las redes sociales en la divulgación del arte es un tanto contradictoria. Los medios de comunicación en su gran mayoría responden a tendencias e intereses que tienen muy poco que ver con cuestiones artísticas. Las redes en muchos casos las percibo más como un instrumento para alimentar el ego del artista y de ciertos círculos del circuito que un intercambio cultural sincero; pero al mismo tiempo y bien usadas pueden ser una gran herramienta de difusión sin coste, una vía para conocer y darse a conocer que permita luego una profundización en la obra a través de otras vías.


¿Crees que estos medios contribuyen a la democratización del arte y al incremento del interés por parte de un público más amplio?  

Desde luego hay una democratización del arte que viene dada por el desarrollo de estos canales; podemos acceder a la obra de cualquier artista incluso a grandes colecciones de arte de una manera inmediata. Medios de comunicación y redes sociales constituyen una manera de acercar el arte al gran público, si bien hay que ser prudentes a la hora de valorar este proceso. Bajo mi punto de vista creo que al mismo tiempo conlleva un consumo bastante epidérmico de la cultura, que se aleja del pensamiento crítico y hace que ciertas tendencias superficiales, fruto de una mala digestión de otras anteriores, se impongan como corriente principal.


¿Y tú has llegado a conocer a algún artista a través de estos medios? 

Sí, se me ocurre el caso de Aleksandra Waliszewska, una ilustradora polaca afincada en Francia que tiene una obra increíble. Y a través de ella, navegando, al grupo de ilustradores que trabajan próximos a Stéphane Blanquet, uno de los fundadores de la editorial parisina United Dead Artists.
Aunque la verdad es que recurro bastante al trabajo de biblioteca y a las referencias que me puedan pasar colegas.

 

Selección de algunos trabajos anteriores a 2015

Camino

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Cristina-Ramirez-Hasta-Aqui

Cristina-Ramirez-Hasta-Aqui-detalle

la-hora-del-pastor

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¿Se puede vivir del arte o es necesario complementarlo con otras actividades profesionales?  

En nuestro país es muy complicado, es difícil llegar a hacerse un hueco y poder vivir sólo del arte. Creo que pocas personas son las que viven de su producción artística; si quieres salir adelante, tienes que compaginarlo con otra actividad que en ocasiones no tiene que estar relacionada con el oficio.


En relación a tu obra, ¿puedes hablarnos de tu técnica y de tu proceso de trabajo? 

Mi proceso se divide en dos fases. Por un lado un primer trabajo ligado a las fuentes: lectura de textos, bien ensayos y textos de reflexión, bien narrativa (novela, cómic); revisión de la obra de otros artistas (últimamente ando profundizando bastante en la obra de Mike Kelley y Miriam Cahn, entre otros) o visionado de cine específico a mi investigación.

Por otro el trabajo práctico. Hasta el momento mi herramienta fundamental ha sido el dibujo con un proceso muy similar al del dibujante de cómic. Una vez tengo clara la idea hago bocetos, muchos bocetos, hasta dar con la composición adecuada, entonces procedo llevándolo al formato elegido, primero a lápiz y luego entintado. Ahora bien, de un tiempo a esta parte, buscando agilizar el proceso y salir de cierto bloqueo, lo que hago es trabajar también a partir de imágenes que someto a un proceso de análisis y reinterpretación.


¿Los textos son tuyos alguna vez o trabajas con obras de otros autores? 

No, los textos nunca son míos. Últimamente por ejemplo, ando bastante metida en la obra de ciertos filósofos americanos que reflexionan sobre el horror; y lo que siempre tengo muy presente es la narrativa de autores como Guy de Maupassant, Norberto Luís Romero, H.P. Lovecraft, William H. Hodgson o Arthur Manchen, entre otros. Una de mis autoras fetiche es Pilar Pedraza. Me fascina, es una sabia, con un trabajo que va desde la traducción de grandes obras del Renacimiento y el Barroco, como los Emblemas de Alciato, El sueño de Polifilo o La fuga de Atalanta, hasta ensayos sobre cine pasado o novelas fantásticas. Tiene una obra muy particular, oscura y con un gran sentido del humor que invito a leer. En sus relatos la mujer tiene un papel fundamental,  siempre protagonista y al margen de aburridos estereotipos.


¿Y has trabajado alguna vez por encargo? ¿Alguien que haya conocido tu obra y haya querido trabajar contigo? 

En el terreno editorial hace algún tiempo hubo un encargo que finalmente no vio la luz. Era una propuesta interesante, una serie de ilustraciones para una compilación de textos eróticos chinos del siglo XVIII, algo así como un kamasutra, pero nunca se llegó a editar. Creo que en este aspecto los artistas nos llevamos la peor parte; se nos suele pedir un trabajo extra que rara vez está remunerado y en casos como éste, donde el encargo se ve interrumpido, la sensación de pérdida es mayor, ya no solo por el tiempo o el esfuerzo dedicado, sino por la implicación personal que muchas veces lleva implícita un trabajo creativo.
Como artista plástica más que de encargos debo hablar de proyectos. Hasta el momento los que he desarrollado han sido a través de concursos en los que se ha seleccionado mi trabajo. Un buen ejemplo ha sido el proyecto desarrollado con Pedro A. Ramírez de Casa Sostoa; a partir del interés de Pedro por mi obra y la del artista Javier Map, llevó a cabo un proyecto de comisariado que dio lugar a la exposición Fin en Columna JM de Málaga.


¿Y al revés, has tenido alguna vez una idea que te haya apetecido mucho guionizar? 

Algo he intentado en el terreno del cómic. Hace tiempo creé un par de personajes, una mosca y un cerdo, Alma y Oskar. La idea parte de una historia que un profesor nos contó en clase acerca de la vida del artista Oskar Kokoschka. Creo recordar que era una anécdota ficticia, no he conseguido encontrarla en ningún sitio, un episodio de infancia que el propio Oskar inventó de mayor para aderezar su biografía artística. Contaba Kokoschka que siendo niño solía colarse en el jardín de sus vecinas para jugar con ellas, en una edad en la que los juegos infantiles empiezan tener tintes eróticos. Un día Oskar asustado al ser descubierto en sus juegos por la madre de las niñas escapó saltando la tapia de la casa que daba a un vertedero, con tan mala suerte que cayó sobre un cerdo muerto. Contaba como su cuerpecillo se clavó a plomo en el animal podrido del que salió una enorme nube de insectos, alguno de los cuales fue alojarse en su garganta. La historia decía que Oskar había pasado varias semanas en cama a causa de la infección y en medio de terribles fiebres lo único en lo que podía pensar era en el paraíso que era el jardín de sus vecinas.
A partir de aquí surge la idea de estos dos personajes: Oskar, que adopta el nombre del propio artista, es un cerdo ingenuo y vulgar que vive junto a Alma, en referencia a la amante del pintor, una mosca nihilista llena de sarcasmo y amargura. Lo cierto es que los guiones que hice para estas viñetas son bastante malos después de lo cual confirmé lo que ya sospechaba, soy una pésima guionista. Las imágenes sin embargo funcionan muy bien; hay un blog por ahí donde se pueden ver estas historietas.


¿Cómo influye el mundo de los sueños en tu obra? 

No trabajo con los sueños de manera directa, no llevo un diario de sueños o hago una transcripción de ellos con mis imágenes. Pero sí es cierto que en mis dibujos hay algo onírico, en parte por la propia naturaleza de las imágenes que remiten a paisajes o entornos que no son de este mundo; por el uso del alto contraste que potencia la sensación de irrealidad; o por la yuxtaposición de diferentes perspectivas en un mismo dibujo que contribuye al extrañamiento del espacio aproximándolo al campo de los sueños.


Tus paisajes distópicos tienen una fuerte carga narrativa y parecen anunciar un desenlace fatal después de tiempos de desolación y desesperanza. ¿Hay una vía de escape? ¿un atisbo de luz? 

En mi trabajo anterior, el desarrollado entre 2013-2015, sí había un mayor vínculo con la narración. Estos dibujos eran paisajes narrativos que funcionaban temporalmente, bien como la pintura de historia, en la que se recoge el momento clave para resumir una acción completa; o bien como una viñeta extraída de una página en la que se aísla un momento concreto la historia.
Sin embargo, en Nueve ángulos el proyecto que he desarrollado en los Condes de Gabia, o el trabajo anterior que llevé a cabo en la Galería JM de Málaga, las imágenes pierden ese carácter narrativo; en estos dibujos mi intención es hacer visibles unas fuerzas de origen sobrenatural. En ellos abordo la representación del horror, un horror que no es de este mundo, cuyas fuerzas cósmicas invisibles actúan sobre el paisaje. En el horror cósmico no hay drama desde un punto de vista antropocéntrico; el mundo hace mucho tiempo que dejó de pertenecer al ser humano. En este sentido no tiene lógica cuestionar si hay desesperanza o si existe una vía de escape, lo que ocurre es ajeno a cualquier valoración moral y por tanto a cualquier sentimiento negativo.

LA CONSPIRACIÓN (2015) Galería JM, Málaga

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Mural-Medio-Web-


¿Hay una parte del trabajo que es intuitiva o visceral o todo está bien planificado? 

Depende. En ocasiones las imágenes que desarrollo se producen de una manera más natural, llego a ellas por mera intuición; en otros momentos la obra está planteada por completo antes de ser llevada a cabo. Esto último me sucede sobre todo en el caso de los murales. Cuando trabajo en un mural me gusta llevarlo todo bien cerrado, parto de un boceto para hacer el traslado de medidas al muro; aun así siempre surgen problemas que no están en el trabajo de estudio. En los murales el espacio manda, por lo que hay que estar abierta a cierta improvisación dentro de la planificación.


¿Qué es para ti el silencio? 

El silencio forma parte de mi obra a nivel gráfico y simbólico. En muchos de mis dibujos, los negros, las grandes masas negras actúan como cámaras de vacío, inmovilizan la escena y la someten a una extraña quietud. Al mismo tiempo en las imágenes a menudo hay interrupciones en el dibujo, en la línea, creo silencios en los objetos a través de la ausencia de dibujo.


¿Qué significado tiene exponer en la sala Ático del Palacio de los Condes de Gabia? 

Nueve ángulos, la exposición en Condes de Gabia ha sido una buena oportunidad para mostrar mi trabajo en Granada y además llega en un momento de equilibrio en mi obra muy interesante en el que creo que lenguaje y discurso están en sintonía. Se podría decir que es la primera vez que me enfrento a una sala para mí sola; en 2013 hubo un proyecto, Sal y moscas, que fue algo parecido a una exposición individual pero demasiado breve y en un espacio bastante al margen de todo.
En Nueve ángulos ha sido muy emocionante todo el proceso: desde el trabajo en las obras, unos dibujos que por primera tenía la certeza que se iban a mostrar; la concreción del proyecto; la responsabilidad como artista de hacer un trabajo coherente y sincero; y por supuesto el momento en el que los dibujos salen del taller y se pueden ver en el contexto para el que han sido creados.
Sin duda este proyecto supone un punto importante en mi carrera, todo este trabajo me ha hecho madurar como profesional. Este tipo de proyectos más allá del trabajo de la artista a solas con su obra en el taller, te sitúan en un contexto real: te hacen ser consciente de quién eres, dónde estás y lo mucho que hay que trabajar todavía.

NUEVE ÁNGULOS (2016) Palacio de los Condes de Gabia, Granada

Deseo-de-una-muerte-normal-2016

Reposo-140x190cm-2016

Soterrado-140x160cm-2015

Amateur-140x190cm-2016

La-estrella-verde-140x160cm-2016


¿El ambiente artístico y cultural en Granada goza de buena salud? ¿Se puede establecer aquí el campamento base de un artista? 

En Granada hay una comunidad artística maravillosa, hay gente muy buena, con muchísimo talento pero durante los últimos años no ha habido nada más, ningún apoyo por parte de la ciudad a estos artistas. Existe una ausencia total de los demás agentes que hacen que un entorno determinado goce de una buena salud artística. No hay galerías de arte contemporáneo, ni coleccionismo, ni una programación constante en los espacios públicos que apoye el desarrollo y el intercambio de este arte en la ciudad. En el caso de los jóvenes artistas, esta ausencia de apoyo local les deja totalmente desvalidos ante un panorama más amplio como es el andaluz o el nacional (el internacional es otra historia) donde se imponen los círculos de otras ciudades que sí apoyan su circuito, silenciando por completo lo que se hace en Granada.

Por otro lado, de un tiempo a esta parte algo se está moviendo en el entorno universitario. Una serie de iniciativas que parten de la facultad de Bellas Artes están conectando la propia facultad con el contexto artístico de Granada y lo están dinamizando. A nivel institucional también desde 2015 han surgido un par de propuestas interesantes como la convocatoria de proyectos expositivos para jóvenes artistas en Condes de Gabia o el proyecto Kiosko del Centro José Guerrero, pero esto no es suficiente. Aun así en lo individual y lo colectivo falta mucho por hacer.


¿Podrías decirnos algunos artistas que admires o que sean tus referencias ya sean locales o no? 

Admiro a muchos. Entre la gente cercana admiro a Alegría y Piñero que tienen una obra fascinante, al margen de estereotipos; admiro la fuerza y la libertad del trabajo de Marta Beltrán; admiro la escultura inteligente e ingeniosa de Álvaro Albaladejo; y me fascina la obra de Jesús Zurita y Pablo Capitán.
Fuera de mi entorno la lista podría ser interminable, en este momento destacaría a Raymond Pettibon, Mike Kelley, Abdelkader Benchamma, Neo Rauch, Kiki Smith, Paul McCarthy, Jeff Wall, Charles Burns, Alex Raymond, Richard M. Power o Suehiro Maruo.

Gracias por tu amabilidad y disponibilidad Cristina, suerte con la exposición y que sigas consechando grandes éxitos en tu carrera.
Todas las imágenes cortesía de la artista © Cristina Ramírez | Web | Instagram

Víctor Ventura

Susurrando a los ordenadores desde que hacía falta adiestrarlos con mucho cariño para que las pantallas mostraran algo más que letras verdes. Cada día más cerca de hacerme community manager de mascotas. Mientras, me divierto con la multimedia y conectando extraños cacharrillos electrónicos a una Internet que llaman IoT.

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